Nace en una cocina, no en una oficina
Pase lo hace gente que trabaja en hostelería. Antes de llegar a ningún otro restaurante, cada función se ha usado en un servicio de verdad.
Por necesidad, como casi todo
Un TPV que solo sabía cobrar. El APPCC en una carpeta con manchas de aceite. Los albaranes en una caja y la gestoría pidiendo los datos al final de cada trimestre.
Probamos los programas que había. Unos cobraban cada módulo aparte, otros se habían pensado lejos de una cocina y ninguno lo juntaba todo. Así que hicimos el nuestro.
Hoy se usa cada día, de la primera comanda al cierre de caja. Y como funciona, lo abrimos a otros restaurantes.
Un problema cada vez
Pase no salió de una lista de funciones. Cada parte nació de algo que estorbaba en pleno servicio.
-
01
La comanda
AntesLibretas, letra ilegible y viajes a cocina para preguntar.
Con PaseMapa de mesas y comandas con PIN que llegan solas a cocina y barra.
-
02
La cocina
AntesTickets que se perdían en la impresora y mesas olvidadas.
Con PasePantalla de cocina con la espera de cada mesa, en ámbar y en rojo.
-
03
El cobro
AntesLa mesa de diez que nadie quería dividir y la caja que no cuadraba.
Con PaseCuenta dividida por platos o a partes iguales, factura con NIF y cierre de caja.
-
04
Las reservas
AntesEl teléfono sonando en pleno servicio.
Con PaseReserva online con disponibilidad real, recordatorio y reseña después de la visita.
-
05
El APPCC
AntesHojas de temperaturas rellenadas de memoria al final del mes.
Con PaseLecturas con aviso, plan de limpieza, etiquetas y firma mensual en PDF.
-
06
Las compras
AntesAlbaranes en una caja y el stock, a ojo.
Con PaseUna foto al albarán, el stock al día y la lista de lo que hay que pedir.
-
07
El equipo
AntesCuadrantes en un grupo de mensajes y horas apuntadas a mano.
Con PaseTurnos publicados, fichaje y horas fichadas frente a las programadas.
-
08
Los números
AntesLa gestoría pidiendo papeles cada trimestre.
Con PaseResumen del mes, gastos, banco e impuestos del trimestre, y todo enviado a Holded.
Cuatro reglas que no cambian
Pensado para ir con prisa
Botones grandes, pocas pantallas y el iPad en una mano. Si algo necesita explicación, hay que rehacerlo.
Probado en servicio
Cada cambio se usa primero en un restaurante abierto. Si algo falla un sábado a las diez, lo vivimos antes que tú.
Lo que estorba, se cambia
Escuchamos a quien lo usa cada día: sala, cocina y encargados. Las ideas salen del servicio, no de una reunión.
Cuentas claras
Un solo precio con todo incluido y sin comisiones por venta. Una factura emitida no se toca: si hay un error, se corrige con otra.
Un equipo pequeño, de Barcelona
Hostelería y tecnología en la misma mesa. Cuando nos llamas, te atiende alguien que sabe lo que es un servicio lleno, no un centro de llamadas.
¿Lo vemos en tu restaurante?
Te lo enseñamos funcionando en un servicio real y vemos si encaja contigo.